
El calzado de seguridad acompaña al trabajador durante toda la jornada. Además de proteger frente a impactos o perforaciones, debe ofrecer estabilidad, adherencia y comodidad para desplazarse de forma segura en entornos industriales exigentes.
MÁS QUE UNA PUNTERA DE SEGURIDAD
La puntera es solo una de las características que se deben revisar. Dependiendo de la actividad, puede ser necesario considerar plantilla o componentes antiperforantes, propiedades dieléctricas, suela antideslizante, resistencia a hidrocarburos, absorción de energía y materiales adecuados para polvo, humedad o superficies irregulares. La combinación correcta depende del riesgo. Un calzado para almacén no necesariamente responde igual en minería, construcción, mantenimiento eléctrico o trabajos con presencia de aceites.
ERGONOMÍA Y ADHERENCIA AL USO
Un trabajador puede recorrer largas distancias, subir escaleras, permanecer de pie o moverse sobre superficies con desniveles. Por eso, el peso, la flexibilidad, la amortiguación y el ajuste influyen directamente en la experiencia de uso. Si el calzado genera presión, calor excesivo o poca estabilidad, es más probable que el usuario intente modificarlo o reemplazarlo por una alternativa no autorizada. Elegir la talla correcta y probar el calzado con el tipo de media que se utiliza en la operación ayuda a lograr un ajuste más realista.
INSPECCIÓN Y REEMPLAZO OPORTUNO
La protección disminuye cuando la suela pierde dibujo, aparecen grietas, la estructura se deforma, las costuras se abren o la puntera recibe un impacto importante. El calzado debe inspeccionarse con frecuencia y mantenerse limpio y seco. También es importante seguir las recomendaciones del fabricante para su cuidado. No conviene esperar a que el daño sea evidente: el reemplazo debe basarse en el estado del equipo y en las condiciones de exposición.
EL ENTORNO DE TRABAJO DEFINE LA ELECCIÓN
El lugar donde se utiliza el calzado influye directamente en la elección. No es lo mismo caminar sobre concreto seco que hacerlo en superficies con polvo, humedad, hidrocarburos o desniveles. También deben considerarse la distancia recorrida, el tiempo de pie, el uso de escaleras y la frecuencia de movimiento. Una prueba de uso permite revisar estabilidad, flexión, ajuste y comportamiento de la suela durante una jornada real. El objetivo es que el calzado mantenga la protección requerida y, a la vez, resulte suficientemente cómodo para favorecer su uso continuo.
PUNTOS CLAVE PARA APLICAR
- Relaciona las características del calzado con los riesgos de la actividad.
- Revisa tracción, estabilidad y comportamiento de la suela en el entorno real.
- Considera propiedades dieléctricas solo cuando correspondan al trabajo y al modelo.
- Prioriza un ajuste adecuado para favorecer el uso durante toda la jornada.
- Inspecciona suela, costuras, estructura y componentes de protección.
| BENEFICIO PARA LA EMPRESA Un calzado seleccionado correctamente ayuda a reducir exposición a golpes, perforaciones, resbalones y otros riesgos propios del entorno, mientras favorece la movilidad y el cumplimiento del uso obligatorio durante la jornada. |
IDEA PARA CONTENIDO Video sugerido: “5 características que debes revisar antes de elegir calzado de seguridad para tu equipo”.